martes, 16 de diciembre de 2014

ECO 235

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Mensaje del 2 de Diciembre de 2014

“Queridos hijos, recordad lo que os digo: ¡el amor triunfará! Sé que muchos de vosotros estáis perdiendo la esperanza porque veis junto a vosotros sufrimiento, dolor, celos y envidia… Sin embargo, yo soy vuestra Madre. Estoy en el Reino, pero también aquí con vosotros. Mi Hijo me envía nuevamente para ayudaros. Por lo tanto no perdáis la esperanza, al contrario, seguidme, porque el triunfo de mi Corazón es en el nombre de Dios. Mi amado Hijo piensa en vosotros como siempre ha hecho: ¡creedle y vividlo! Él es la vida del mundo. Hijos míos, vivir a mi Hijo significa vivir el Evangelio. Eso no es fácil. Conlleva amor, perdón y sacrificio. Eso purifica y abre el Reino. Una oración sincera, que no son solo palabras, sino oración que el corazón pronuncia, os ayudará. Como también el ayuno, porque ello conlleva ulterior amor, perdón y sacrificio. Por tanto no perdáis la esperanza, al contrario seguidme. Os pido nuevamente que oréis por vuestros pastores: para que tengan siempre la mirada en mi Hijo, que es el primer Pastor del mundo y cuya familia es el mundo entero. ¡Os doy gracias!”

Mensaje del 25 de noviembre de 2014

“¡Queridos hijos!, de modo especial hoy os invito a la oración. Orad, hijos míos, para que comprendáis quiénes sois y a dónde debéis ir. Sed portadores de la Buena Nueva y gente de esperanza. Sed amor para todos aquellos que están sin amor. Hijos míos, podréis ser y realizar todo solamente si oráis y estáis abiertos a la voluntad de Dios, a Dios que desea conduciros a la vida eterna. Yo estoy con vosotros e intercedo día tras día por vosotros ante mi Hijo Jesús. Gracias por haber respondido a mi llamada”

jueves, 20 de noviembre de 2014

Reporte de Sor Emmanuel/15 de Noviembre de 2014

Queridos hijos de Medjugorje, ¡alabados sean Jesús y María!

1. El 2 de noviembre de 2014, Mirjana recibió la aparición mensual de la Virgen en la Cruz Azul, en presencia de una gran cantidad de peregrinos venidos en ocasión de la festividad de Todos los Santos. Finalizada la misma, transmitió el siguiente mensaje:


“Queridos hijos, estoy con ustedes con la bendición de mi Hijo, con ustedes que me aman y procuran seguirme. Yo también deseo estar con ustedes, los que no me aceptan. A todos les abro mi Corazón colmado de amor y los bendigo con mis manos maternales. Soy una madre que los comprende. He vivido su vida y he experimentado sus sufrimientos y alegrías. Ustedes que viven el dolor, comprenden mi dolor y sufrimiento por aquellos hijos míos que no permiten que los ilumine la luz de mi Hijo, por mis hijos que viven en las tinieblas. Por eso los necesito a ustedes que han sido iluminados por la luz y que han comprendido la verdad. Los invito a adorar a mi Hijo, para que su alma crezca y alcance la verdadera espiritualidad. Apóstoles míos, es entonces cuando me podrán ayudar. Ayudarme significa orar por aquellos que no han conocido el amor de mi Hijo. Al orar por ellos, ustedes demuestran a mi Hijo que lo aman y lo siguen. Mi Hijo me ha prometido que el mal nunca vencerá, porque aquí están ustedes, almas de los justos; ustedes que procuran rezar vuestras oraciones con el corazón; ustedes que ofrecen sus dolores y sufrimientos a mi Hijo; ustedes que comprenden que la vida es solamente un abrir y cerrar de ojos; ustedes que anhelan el Reino de los Cielos. Todo eso los hace a ustedes mis apóstoles y conduce al triunfo de mi Corazón. Por eso hijos míos purifiquen sus corazones y adoren a mi Hijo. ¡Les doy las gracias!



2. El 24 de noviembre festejaremos el 14º aniversario del nacimiento al Cielo del padre Slavko Barbaric ofm, en Medjugorje. ¡Su testimonio sobre los mensajes de María ha llevado el amor del Padre Celestial, la paz y la esperanza a tantas personas! Una peregrina, Maura Boyle Mcnally escribió una tesis de teología sobre él y destaca el ejemplo que dio de una esperanza puesta en acto. He aquí algunos de los dichos del p. Slavko que ella ha recogido:
“Podemos elegir aceptar la cruz, aunque no por ello será más liviana. Pero continuaremos aceptándola y cuidando de ella. Dios nos ayudará. Es una elección que debemos hacer”.
Le preguntaban cómo cambiar y él respondía: “Hay que volver a empezar a diario. No carguen con el día de ayer en su corazón; ¡ya fue! Comiencen nuevamente cada día, paso a paso”
“La voluntad de Dios no es otra cosa que nuestro bien. Cuando sufrimos, hay una razón, aunque no descubramos cuál sea”
“No esperen a tener ganas de rezar para hacerlo, ¡oren! Decídanse a orar y entonces hagan lo que puedan”
A las personas que estaban cansadas les decía: “Descansen según sus necesidades y no desperdicien ni un solo segundo en tonteras, utilicen bien cada segundo”.
“Los invito a estar en contacto con la naturaleza. Estar en la naturaleza es ir hacia Dios. Cuando estén estresados, la naturaleza los ayudará. El verde serena y los sonidos pacifican. La naturaleza tiene el don de relajarnos. Cuando descubrimos la belleza de la creación, descubrimos igualmente la belleza que reside en nuestro interior”.

martes, 11 de noviembre de 2014

Mensaje extraordinario del 9 de Noviembre de 2014

“Queridos hijos, todavía tengo muchos mensajes para darles, mientras tanto, comiencen a vivir los mensajes que ya les he dado. Abran sus corazones y oren por la Iglesia. La Iglesia está muy necesitada de sus oraciones. ¡Vayan en la paz del Señor queridos hijos míos!”

lunes, 10 de noviembre de 2014

Mensaje del 2 de noviembre de 2014

“Queridos hijos, estoy con vosotros con la bendición de mi Hijo, con vosotros que me amáis y procuráis seguirme. Yo también deseo estar con vosotros, con los que no me aceptáis. A todos os abro mi Corazón lleno de amor y os bendigo con mis manos maternas. Soy una Madre que os comprende. He vivido vuestra vida y he experimentado vuestros sufrimientos y alegrías. Vosotros que vivís el dolor, comprendéis mi dolor y sufrimiento por aquellos hijos míos que no permiten que los ilumine la luz de mi Hijo, por mis hijos que viven en la oscuridad. Por eso os necesito a vosotros, a vosotros que habéis sido iluminados por la luz y que habéis comprendido la verdad.Os invito a adorar a mi Hijo, para que vuestra alma crezca y alcance una verdadera espiritualidad. Entonces, apóstoles míos, de esa manera me podréis ayudar. Ayudarme significa: orar por aquellos que no han conocido el amor de mi Hijo. Al orar por ellos, vosotros demostráis a mi Hijo que lo amáis y lo seguís. Mi Hijo me ha prometido que el mal nunca vencerá, porque aquí estáis vosotros, almas de los justos; vosotros que procuráis decir vuestras oraciones con el corazón; vosotros que ofrecéis vuestros dolores y sufrimientos a mi Hijo; vosotros que comprendéis que la vida es solamente un abrir y cerrar de ojos; vosotros que anheláis el Reino de los Cielos. Todo eso os hace a vosotros mis apóstoles y conduce al triunfo de mi Corazón. Por eso hijos míos purificad vuestros corazones y adorad a mi Hijo. ¡Os doy las gracias!”